Preguntamos a nuestros visitantes sobre una cuestión que suscita
el debate: ¿quién debe contratar al psicólogo del deporte?
Muchos deportistas entienden que el equipo se debe preocupar de
proporcionarles todos los medios para alcanzar el máximo rendimiento
posible, dando por sentado que si los entrenadores o directivos no se preocupan
por mejorar las condiciones, son éstos últimos los responsables finales de la
posible merma. Esta costumbre se asienta en la práctica cotidiana, puesto
que los deportistas que alcanzan un determinado nivel reciben material deportivo
y apoyo en muchos otros sentidos.
Sin embargo, las cuestiones psicológicas han sido para muchos
entrenadores y directivos una parcela individual que corresponde gestionar a los
propios deportistas, quienes deben procurar, por su propio interés, alcanzar el
máximo rendimiento posible para sobrevivir en la dura competición.
La realidad muestra, sin embargo, que cuando los entrenadores,
directivos o jugadores consideran que no es su responsabilidad la
incorporación de los psicólogos a su entorno, finalmente su comportamiento se
convierte en un obstáculo. No es rara la figura del deportista, entrenador o
directivo que mira receloso el día en que el psicólogo aparece por el
entrenamiento.
Otros deportistas, entrenadores o directivos están, sin embargo
deseando incorporar nuevas herramientas que mejoren su rendimiento. En estos
casos, cuando el psicólogo aporta su granito de arena es agradecido y compensado
en la medida en que se dispone de medios para ello.
Sin embargo, no siempre existen medios económicos al alcance para incorporar una figura
profesional más. En general, el estudio de las prioridades (discutible o no)
suele dejar fuera cualquier elemento que no se considere básico, y muchas veces
se prescinde algunos profesionales como el psicólogo, el fisioterapeuta, el
médico, el preparador físico, etc.
En este caso cabría pensar que los profesionales antes
mencionados podrían ser contratados por instituciones de mayor alcance (servicio
de deportes local, regional, centros de alto rendimiento, etc.), que pudieran
dar cobertura y asesoramiento a un amplio espectro de deportistas, entrenadores,
árbitros, etc. de distintas modalidades.
Al parecer, el análisis que se ha presentado no está lejos de la
opinión de nuestros visitantes. A continuación, mostramos el resultado de la
votación.
PREGUNTA: ¿Quién debe contratar al psicólogo del
deporte?
El propio deportista o sus padres |
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19.56 % (88) |
El entrenador |
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26.44 % (119) |
Los directivos |
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30.00 % (135) |
Otros organismos |
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24.00 % (108) |
Total de votos:
450 | |